viernes, 15 de agosto de 2014

Siempre igual, siempre igual. 
Me doy gracias a mi mismo por no haberte hecho caso una vez más, por no haber hecho caso a mi corazón y sí a mi cabeza. Porque como caso siempre acabo llevando la razón y es que esta vez me has sorprendido, para variar, me pediste algo insólito en ti a lo que respondí, 'Y este venazo... ¿Hasta cuándo te va a durar?' Ni una maldita semana, ni una semana, ¡flipante! Bueno en ti ya nada es flipante y nada me sorprende, siempre igual. 
Y es que la situación ha pasado de dolerme como nadie se imagina a causarme una gracia espléndida y es que cada vez que leo lo que escribes no puedo evitar soltar carcajadas. Porque no puedo entender como una persona en una semana puede cambiar tanto. Bueno, en menos de una semana. En menos de una semana has pasado de 'me gustas un poquito más de lo que tú crees' a 'no te puedo echar más de menos', esto último a otra persona que no soy yo, lógicamente. Bueno de lógico tiene poco. 
Me ha tocado demasiado tiempo soportarte así que, que pase el siguiente, y suerte, para él, por supuesto. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario