jueves, 1 de enero de 2015

Todo fluye y se conecta.

'Miguel, en otro mundo, si yo fuera un chico y tu una chica, estaríamos juntos desde hace mucho tiempo'. Esas palabras se quedaron marcaron en mi, hace casi una semana que me la dijiste y no puedo olvidarme de una sola palabra, ni el tono, ni la cara, ni muchísimo menos el lugar en el que me las dijiste. La noche había caído hacía horas en Madrid, ambos mirábamos desde las alturas una Gran Vía por la que no paraban de pasar coches y más coches, unos venían otros se iban, quizás unos aprovecharon las oportunidades, quizás otros, por desgracia no. También veíamos una plaza Callao a rebosar de personas, muchos en grupo, otros en pareja, unos se hacían fotos, otros se besaban, y tu y yo estábamos ahí arriba, observándolo todo. Después de ese silencio, para ti seguramente incómodo, para mi necesario, te dije: 'No creo en las relaciones a distancia', a lo que tu me respondiste, '¿Has estado en Atocha? ¿Has estado en cualquier aeropuerto? Yo sí, lo que más veo son personas que bajan solas de un tren, o que salen de una terminal, y se reencuentran, y se abrazan, y se besan con su amor no se la distancia que hay entre ellas, pero su amor está ahí, no dejan que se apague, lo mantienen vivo a pesar de los kilómetros'. Y en ese momento... En ese momento, me abriste los ojos. ¿Por qué dejar pasar historias o amores por culpa de unos malditos kilómetros? ¿Por qué he dejado pasar tiempo atrás historias o amores por culpa de unos malditos kilómetros? ¿Cómo estaría ahora? 
No es fácil, todo el mundo lo sabe, pero... Una relación a menos de 30 kilómetros tampoco es fácil. Ninguna relación es fácil. 
Sí, tengo muchísimo miedo a volver a empezar algo. Mis experiencias pasadas no han sido del todo buenas, pero tu eres diferente, ¿no?
¿Por qué no intentarlo?